El sedentarismo

El sedentarismo y las consecuencias en la salud de los estudiantes.

The sedentary lifestyle and the consequences on the health of the students.

Lissette Carolina Guevara Tipan, Kathleen Isabel Jiménez Zurita, Angie Micaela López López, Pamela Anahí López Simisterra.

Resumen

El sedentarismo es un problema de salud y al menos el 60% de la población es sedentaria. Para llevar un buen estilo de vida se debe complementar la actividad física con una buena alimentación. Una dieta balanceada está compuesta por proteínas, ácidos grasos y alimentos hidrocarbonados (cereales). La actividad física de igual manera beneficia al sistema cardiovascular, respiratorio, muscular y óseo del cuerpo humano.

Palabras clave: Sedentarismo, Actividad Física, Dieta, Alimentación, Salud.

Abstract

Sedentary lifestyle is a health problem and at least 60% of the population is sedentary. To carry out a good lifestyle, physical activity must be complemented with a good diet. A balanced diet is made up of proteins, fatty acids, and carbohydrate foods (cereals). Physical activity in the same way benefits the cardiovascular, respiratory, muscular and skeletal systems of the human body.

Keywords: Sedentary lifestyle, Physical Activity, Diet, Feeding, Health.

Objetivo General:

Investigar y conocer el sedentarismo y sus consecuencias en la salud de los estudiantes.

Introducción:

Para tener una vida saludable completa y plena se debe tomar en cuenta y complementar la alimentación saludable con la actividad física diaria. Sin embargo, la falta de movimiento o actividad física regular, es la conducta sedentaria es propia de la manera de vivir, consumir y trabajar en las sociedades avanzadas. En cambio, la inactividad física no es simplemente el resultado del modo de vida elegido por una persona sino también por la escasez de conocimientos sobre los beneficios de la actividad física.

El Sedentarismo

El sedentarismo es un estilo de vida carente de movimiento o actividad física. La Organización Mundial de la Salud (OMS) define como sedentaria a aquella persona que realiza menos de noventa minutos de actividad física semanal. Al menos 60% de la población no realiza la actividad física necesaria para obtener beneficios para la salud. En 1994 se declaró el sedentarismo como un problema de salud.

Los niños, niñas y adolescentes son un reflejo de lo que ven y aprenden en sus hogares. La familia juega un rol fundamental en la adquisición de estilos de vida saludable. Como padres, deben ser responsables de fomentar la actividad física, la cual debe complementarse con una dieta adecuada y balanceada, tomando en cuenta la etapa del desarrollo y edad del menor.

(Sosa, 20202)

Propiedades de los alimentos que se ingieren en la dieta

- Verduras y Hortalizas: Son una fuente excelente de vitaminas (sobre todo vitaminas A, B y C), minerales, sustancias antioxidantes, fibra y agua. Contienen además una cantidad variable, y por lo general no alarmante, de azúcar; aportando la mayor parte de sustancias antioxidantes de nuestra dieta mediterránea.

- Alimentos Proteicos: Contienen hierro y vitaminas del grupo B (B12, B2 y niacina). Este grupo de alimentos contiene además de proteínas, cantidades elevadas de grasa (grasa saturada y colesterol) cuyo consumo se asocia a enfermedades cardiovasculares.

- Frutos secos: destaca su alto aporte en grasa y energía. Son una buena fuente de calcio, fósforo, cobre, vitamina E y fibra. También, contienen sobre todo grasa insaturada (las que ayudan a bajar el colesterol en sangre) y el contenido en grasa saturada es mínimo. Son una buena alternativa a las proteínas de origen vegetal.

- Las grasas: Cumplen la función de combustible de reserva, almacenado en el tejido adiposo. También ayudan a mantener la temperatura corporal, actúan como aislante, protegen (“amortiguan”) los órganos, propician la formación de hormonas y enzimas y facilitan la absorción de vitaminas solubles en grasa, es decir, vitamina A, D, K y E.

- Alimentos hidrocarbonados. Se incluyen los cereales y sus derivados, los tubérculos y las legumbres. Las legumbres, además de aportarnos hidratos de carbono, constituyen una fuente importante de proteínas vegetales. Los cereales integrales además ayudan a aumentar el contenido en fibra de la dieta. (Goñi, 2016)

Composición Carbonada

- Alimentos Proteicos: Las proteínas están constituidas por aminoácidos en la que se encuentra el grupo amino y el grupo acido carboxílico unido al mismo carbono, estos aminoácidos pueden unirse entre ellos a través de enlaces peptídicos para formar cadenas.

Son polímeros cuyas unidades son los aminoácidos, en la que toda proteína está formada por 20 aminoácidos que se clasifica en esencial, no esencial y semiesencial que para complementar su importancia juega el papel entre el organismo y la dieta. (Vargas, 2018)

- Ácidos Grasos: Están estructurados por una cadena larga de carbonos unidos a átomos de hidrogeno y en un extremo de la cadena poseen un grupo carboxilo. Un ácido graso puede tener una longitud desde cuatro hasta 36 carbonos, pero los más comunes suelen tener desde 14 y 18 carbonos. Además, los que tienen un numero par de carbonos son más comunes porque la síntesis de ácidos grasos se da acabo añadiendo pares de carbonos. El carbono que se encuentra en el grupo carboxilo es el 1, el que le sigue es el 2, etc. (WissenSync, 2017)

- Alimentos Hidrocarbonados: Los hidratos de carbono que se encuentran en los cereales y sus derivados son de dos tipos los: no amiláceos y los amiláceos representados por el almidón, en el caso de los no amiláceos constituye una fracción minoritaria del 20% representado por la fibra como la celulosa, pentosanos y glucanos que se encuentran principalmente en la parte externa del grano formando el salvado.

También se encuentra la otra fracción que es la parte mayoritaria constituyente de un 70 a 80% del grano que es el almidón formado por dos fracciones, la primera es la amilosa que es un polímero lineal de unidades de glucosa unidas por enlaces glucosídicos que forman una estructura espiral y la segunda la amilopectina que es un polímero de estructura ramificada, constituida por unidades de glucosa unidas por enlaces glucosídicos y es responsable por la viscosidad del almidón.  (Gutierrez, 2019)

Beneficios de la Actividad Física en los sistemas del Cuerpo Humano:

Sistema Muscular

Hacer actividad física regularmente, ayuda a los músculos a ganar volumen, elasticidad y fuerza. Un sistema muscular más fuerte nos proporciona numerosos beneficios para nuestra salud y bienestar.

- Conserva la fuerza y flexibilidad, ya que, al prevenir la pérdida de masa muscular, manteniendo el cuerpo fuerte y sano ya que los músculos entrenados disminuyen el riesgo de lesión y mejora su capacidad de recuperación tras un esfuerzo.

- Mejora la postura corporal, puesto que un fortalecimiento muscular controlado y realizado con regularidad resulta altamente favorable para conseguir la estabilidad de las articulaciones y la columna vertebral.

- Previene los dolores de espalda, mantiene de igual forma la movilidad natural de las articulaciones.

- Previene la osteoporosis

- Perdida de grasa innecesaria dado que, al entrenar y combinar con una dieta equilibrada, se aumenta el metabolismo y se acelera la combustión de grasas, ya que sirve de prevención ante ciertas enfermedades metabólicas, como la hipertensión, la obesidad o la diabetes.

- Prepara el cuerpo para el deporte y reducir el riesgo de lesiones. Al eliminar el desequilibrio inherente en las técnicas de entrenamiento de determinados deportes o pruebas de resistencia reduciendo así el riesgo de lesiones.

- Mejora el aspecto físico y la confianza en uno mismo. El estado de los músculos repercute globalmente en el conjunto del aspecto corporal, incluida la forma de moverse. El entrenamiento muscular reafirma los músculos y tiene un efecto positivo en la figura.

(LÓPEZ, 2015)

Sistema Cardiovascular

Es importante que el tipo de ejercicio sea aeróbico, ya que para estas actividades la respiración es fundamental, además tienen un componente esencial para el trabajo cardiovascular: la resistencia. Los ejercicios anaeróbicos o de fuerza son recomendables, pero no aportan tantos beneficios para el sistema circulatorio, por lo que es recomendable combinarlos con los aeróbicos para obtener resultados.

La frecuencia y la intensidad con la que se realiza una actividad física también es clave. Por ejemplo, los niños y adolescentes entre 5 y 17 años deberían realizar al menos 60 minutos de ejercicio aeróbico al día, con intensidad media-alta. En el caso de los adultos, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda realizar al menos 150 minutos a la semana de actividad deportiva aeróbica.

            Disminuye la frecuencia cardíaca estando en reposo.

            Aumenta la cantidad de sangre que el corazón expulsa en cada latido, esto significa que tu corazón necesita gastar menos energía para trabajar con normalidad.

            Estimula la circulación sanguínea dentro del propio músculo cardíaco, además de aumentarla en el resto de músculos.

            Evita la formación de coágulos dentro de las arterias y, como consecuencia, que se puedan producir infartos o ictus.

            Contribuye a reducir la tensión arterial. A las personas que sufren de hipertensión se les recomienda seguir una dieta hipo sódica rica en frutas y verduras, además de la práctica de actividad física, con el objetivo de controlarla e incluso conseguir reducir la dosis de medicación.

            Ayuda a controlar el colesterol. Hay que tener en cuenta que los pacientes que lo sufren tienen un riesgo 13 veces superior a padecer una enfermedad coronaria que la población general, por lo que controlarlo es de suma importancia. 

            Disminuye el riesgo de sobrepeso-obesidad. Aquellas personas que tienen sobrepeso u obesidad tienen también mayor riesgo de patología cardiaca.

Ayuda a mantener en límites saludables los niveles de glucosa. La diabetes es una enfermedad que puede ser silenciosa, es decir, que puede evolucionar sin dar síntomas y al diagnosticarse ya es un factor de riesgo para el desarrollo de enfermedades cardiacas.

(López, 2021)

Sistema Óseo:

El deporte es el mejor aliado de los huesos. La actividad física provoca la contracción muscular que favorece el depósito de calcio en el hueso y mejora la circulación sanguínea, lo que aporta más nutrientes al hueso.

La mejor manera de prevenir fracturas óseas es empezar a hacer deporte en la adolescencia, cuando se alcanza la máxima densidad ósea. Las últimas investigaciones médicas demuestran que, mediante ejercicios específicos con pesas, se puede aumentar la densidad ósea en las personas mayores y prevenir la fragilidad de un hueso con síntomas de osteoporosis. Los huesos se deterioran cuando dejan de moverse. Para conseguir unos huesos fuertes, hay que trabajar la fuerza muscular. El simple hecho de vivir bajo la fuerza de la gravedad, promueve calcificación.  (Vázquez-Mazariego, 2018)

Sistema Respiratorio:

La actividad física regular tiene efectos beneficiosos sobre los diversos sistemas corporales, sobre todo sobre el sistema respiratorio, ya que mejora la ventilación pulmonar, y sobre el sistema cardiocirculatorio, porque disminuye la frecuencia cardiaca en reposo y mejora el sistema de retorno venoso. Con ello mejora también la oxigenación de las células del organismo, en especial la de las musculares, con lo que se contribuye al entrenamiento y a la tolerancia de la actividad física.

Durante cualquier actividad física el organismo aumenta la demanda de oxígeno para hacer frente a las nuevas demandas energéticas (el oxígeno es necesario para sintetizar el ATP (compuesto de fosfato altamente energético del cual el cuerpo deriva la su energía), que es el combustible que utiliza el cuerpo humano). Cuando la mayor parte de ATP se consigue gracias al oxígeno, se habla de actividad física aeróbica, actividad que se puede llevar a cabo durante un período de tiempo largo ya que la intensidad no es demasiado elevada.

 Si la actividad física es tan intensa que, debido a las grandes demandas energéticas, no da tiempo a actuar al metabolismo aeróbico, es el metabolismo anaeróbico (el que no utiliza oxígeno) el encargado de sintetizar el ATP, pero entonces el organismo se fatiga rápidamente y necesita reposar para cubrir la deuda de oxígeno generado durante la actividad física. Así pues, el hecho de respirar correctamente mejora la capacidad de la persona de desarrollar una actividad física de manera prolongada sin fatigarse tanto. También hay que tener en cuenta que el hecho de respirar permite eliminar las sustancias nocivas resultantes de la actividad celular, como el dióxido de carbono. A más intensidad mayor es la cantidad de sustancias a eliminar.  (Anónimo, 2017)

Se ha incluido datos de una encuesta la cual fue aplicada a 11 estudiantes de entre 16 – 17 años de la Unidad Educativa “La Inmaculada”, con la cual se obtuvo una descripción cualitativa de los conocimientos, opiniones y actitudes de esta población. En la que se evidencio que un 63,6 % un número muy significativo de jóvenes no realizan la cantidad de actividad física que es requerida para su edad, que a largo plazo significaría poder llegar a tener una vida sedentaria. Se demostró de igual forma los jóvenes que tienen prácticas más saludables son los que tienen una motivación de mantener los cambios en su vida, planteando que una gran cantidad ha identificado los comportamientos perjudiciales para la salud en este caso, el sedentarismo.

Discusión

Los principales objetivos de este trabajo, por un lado, fue describir las prácticas de actividad física, los motivos para realizarlas, la importancia de conocer la estructura carbonada de los alimentos ingeridos en el día a día, la satisfacción con sus prácticas y los recursos que disponen los estudiantes en casa para llevarlas a cabo. Los resultados muestran que las prácticas de actividad física de los estudiantes fueron saludables ya que el ejercicio físico hace que el cuerpo genere sustancias químicas que pueden ayudar a una persona a sentirse bien, dormir mejor, y reducir el riesgo de desarrollar algunas enfermedades como obesidad, diabetes tipo 2 e hipertensión. Su nivel de actividad física es poco o nulo en la mayoría de los casos; pocas veces o nunca practican algún deporte con fines competitivos, o hacen algún ejercicio o una práctica corporal por lo menos 30 minutos dos o tres veces en la semana. Estos datos indican que su estilo de vida es sedentario, lo cual aumenta de manera importante su riesgo para las enfermedades cardiovasculares, los síndromes metabólicos y los problemas emocionales.

Una cuestión que es interesante respecto a las prácticas, sobre todo de aquellas que son saludables, es su relación con la motivación para hacerlas. Según los datos obtenidos, los jóvenes que tienen prácticas más saludables son los que están satisfechos con los cambios que han logrado hasta el momento y que piensan mantener, lo cual plantea que las personas que se encuentran en la etapa de mantenimiento han identificado comportamientos perjudiciales para la salud en este caso, el sedentarismo, han hecho algunos cambios que son constantes con sus nuevas conductas y que han logrado mantenerlas. Ubicarse en esta etapa significaría que sus prácticas hacen parte de su estilo de vida y los sistemas de refuerzo que los mantienen están sólidamente formados.

Más importante aún y que se considera negativo, es el de los jóvenes que tienen prácticas no saludables y están aún en las fases de pre contemplación y contemplación del cambio. Los primeros presentan el inconveniente de estar satisfechos con sus prácticas, con lo que no perciben el riesgo de llevar una vida sedentaria y, si conocen las consecuencias negativas para su salud, las perciben como poco factibles para sí mismos o como demasiado distantes en el tiempo, llevando a que estas personas se encuentren  más lejos de iniciar un cambio de comportamiento y, por lo tanto, sería importante que un programa de intervención con ellos tuviera en consideración aspectos como la percepción de riesgo y en cómo promover las prácticas saludables centrándose en los beneficios que gracias a su cambio de opinión obtendrían.

Conclusión

A través de los diferentes puntos de vista y consejos de los profesionales en salud alimenticia y entrenadores físicos, el pilar fundamental para llevar una buena salud es tener una alimentación saludable y una actividad física diaria. Los alimentos que se consumen están directamente relacionados con la actividad física porque estos dan una serie de beneficios vitaminas, nutrientes y fuentes de energía para que todo este balanceado, algo muy importante también es no imponerse nada, tiene que nacer de cada uno la decisión de hacer cambios en la vida diaria que se verán reflejados en el futuro.

La actividad física puede ayudar a prevenir muchas enfermedades o problemas como la obesidad, diabetes, mejora la mentalidad y los músculos o ligamentos ya que así se mantiene móviles a los tejidos. También desintoxica el cuerpo y el organismo, disminuyendo los niveles de azúcar. Reduce el cansancio, y disminuye los dolores o molestias musculares y de las articulaciones. Permitiendo así vivir una vida plena, segura y saludable.

Bibliografía

Anónimo. (24 de Febrero de 2017). Mutua Universal. Obtenido de Mutua Universal: https://www.mutuauniversal.net/es/servicios/promocion-de-la-salud/habitos-nutricion-descanso-y-actividad-fisica/como-mejora-tu-salud-la-actividad-fisica/

Goñi, M. (06 de Junio de 2016). Cinfasalud. Obtenido de Cinfasalud: https://cinfasalud.cinfa.com/p/propiedades-de-los-alimentos/

Gutierrez, T. (22 de Mayo de 2019). Educacion Grecia. Obtenido de Educacion Grecia: http://www7.uc.cl/sw_educ/educacion/grecia/plano/html/pdfs/cra/quimica/NM2/RQ2O102.pdf

Lasheras, B. (2003). Alimentos y nutricion en la practica sanitaria. Madrid: Ediciones Dias de Santos,S.A.

López, D. L. (28 de Junio de 2021). Dr. Luis López Cardiólogo. Obtenido de Dr. Luis López Cardiólogo: https://luislopezcardiologo.com/es/como-influye-la-actividad-fisica-en-la-salud-cardiovascular/

LÓPEZ, R. (02 de Febrero de 2015). Diario de Navarra. Obtenido de Diario de Navarra: https://www.diariodenavarra.es/noticias/blogs/fitness/2015/02/20/beneficios-del-entrenamiento-muscular-642417-3353.html

Sosa, D. P. (28 de Julio de 20202). Hospital del Niño Dr. José Renán Esquivel. Obtenido de Hospital del Niño Dr. José Renán Esquivel: https://hn.sld.pa/sedentarismo-causas-y-consecuencias/

Vargas, C. A. (11 de Diciembre de 2018). Scielo. Obtenido de Scielo: http://www.scielo.org.bo/pdf/riiarn/v5nEspecial/v5_a08.pdf

Vázquez-Mazariego, D. Y. (5 de Agosto de 2018). Puleva. Obtenido de Puleva: https://www.lechepuleva.es/huesos-fuertes/beneficios-ejercicio

WissenSync. (10 de Febrero de 2017). WissenSync. Obtenido de WissenSync: https://www.youtube.com/watch?v=V2vmFnmZ264

 

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